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lunes, 7 de marzo de 2016

Plan de seguridad en un edificio.




Existen vulnerabilidades alrededor de nosotros todos los días, incluido el lugar de trabajo. Hay oportunistas en todos lados, pero nunca los ves. Al dejar tu bolso encima del escritorio, pueden robártelo. Tu seguridad y la de los bienes en un edificio son vitales para el crecimiento continuo del negocio. Una tormenta grave puede amenazar esa seguridad, pero un plan puede proteger todo lo que está alrededor.





Determina el nivel de seguridad

Determinar el nivel de seguridad que se necesita para tu edificio se logra mejor antes de que comience la construcción, después ajustas los cambios. Comienza por determinar quién entrará y saldrá del lugar y dónde puede haber debilidades. Revisa la seguridad que requieren puertas y ventanas. ¿Todos los empleados entrarán y saldrán por una puerta?, y de ser así, ¿Esa puerta necesita vídeo? ¿Los empleados y vendedores necesitan tarjetas de identificación para que los demás sepan su función, y se necesita añadir entradas diferentes en el control de acceso? Tal vez algunas puertas y ventanas deban cerrarse con alarma para controlar el acceso a ciertas áreas. Para controlar la seguridad del edificio y de sus ocupantes, tal vez debas instalar un sistema de circuito cerrado de televisión, junto con una alarma para incendios y robos. Estos sistemas se pueden controlar al construir un centro de operaciones dentro del edificio o al contratar una agencia de seguridad. Los oficiales de seguridad de la empresa o contratados tal vez deban patrullar los edificios, para observar y reportar cualquier incidente de seguridad y protección, posiblemente para prever que ocurra alguna pérdida.



Planeación de emergencia

Ya sea que se utilicen oficiales de seguridad o no, se debe organizar un plan de emergencia para tener pasos que seguir durante un evento inesperado. Los oficiales de seguridad o empleados deben de ser capacitados para conocer los procedimientos de emergencia. El protocolo de la compañía debe escribirse en cuanto a asaltos, un intruso armado, situaciones donde hay rehenes, amenaza de bomba, incendio, clima extremo y evacuación. Se deben entregar tarjetas con procedimientos paso por paso a los empleados para que puedan referirse a este material en cualquier momento.

Crea un plan de acción


Una vez que se cree un plan de seguridad del edificio, se debe idear un plan de acción para comprar e instalar los programas y servicios necesarios. Elige todo lo que se requiere por parte de una compañía calificada y con buena reputación. Asegúrate de que dan una tabla de tiempos razonable para terminar sus servicios, y especifica qué ocurre si no cumple con su parte del contrato. Previo al final de la garantía del servicio del contratista, asegúrate de encontrar un proveedor de servicio confiable para todos tus componentes electrónicos y programas computacionales.

"Tu seguridad, nuestro compromiso"


miércoles, 3 de febrero de 2016

Seguridad con Tractores


  • Siempre trabaje con la ropa adecuada, guantes de protección, y las herramientas correspondientes, para cada caso
  • Familiarizarse con el funcionamiento del tractor y sus mandos, lea el manual
  • Siempre trabaje a la velocidad más adecuada según las labores que va a realizar, y nunca lleve acompañantes (excepto que el tractor tenga asiento para acompañante)
  • Respete las normas de transito, recuerde que la velocidad de traslado no debe ser mayor a los 30 km/h (tenga en cuenta que las reglas propias de su país pueden indicar que la velocidad máxima sea aún menor)
  • Conduzca lentamente en terrenos irregulares
  • Tenga precaución al trabajar en cuestas, nunca trabaje cerca de barrancos
  • No arranque el motor haciendo puentes, ni estando parado al lado de la máquina, siempre hágalo desde el asiento del operador
  • Mantenga los dispositivos de seguridad (luces, balizas, calcos y protecciones), en buen estado de mantenimiento y sustitúyalos si están dañados
  • Utilice el cinturón de seguridad cuando tenga cabina o ROPS (barra antivuelco). Si no tiene el ROPS, colóquelo, ya que sin él, el uso del cinturón es peligroso
  • Nunca baje pendientes con el tractor desembragado
  • Utilice solamente los dispositivos de enganche provistos en el tractor, y siempre utilice cadenas de seguridad, cuando haga uso de la barra de tiro
  • Mantenga el eje de la (TDF), siempre que no se use con las protección colocada
  • Siempre que tenga que hacer controles, en algún componente funcional del tractor, apague el motor, y saque la llave

"Tu seguridad, nuestro compromiso"

www.alarmasacusticas.com

martes, 18 de agosto de 2015

Alarma: ¿Que hacer al escucharla?


Responsabilidad Social:

Activar los sistemas de alarma o estaciones manuales, sin existir una emergencia real, provoca accidentes innecesarios.

Falsedad de una alerta por sismo, incendio u otro tipo coadyuva a iniciar un siniestro de proporciones incontrolables.

Improvisación generalizada de acciones ante un siniestro. 

¿Qué hacer si se escucha una alarma?

1. Identifica la alarma, deberás estar alerta en el momento de escuchar la alarma sonora a través de audibles, sirena o silbatos, así como observa la luz estroboscopia, ésta es una luz intermitente. (en caso de existir en el área)



2. Asegura tus pertenencias y área de trabajo, al momento de escuchar la alarma::
  • Escritorio
  • Bolsa personal
  • Laptop
  • Mochila.

3. Sal inmediatamente del edificio en forma ordenada, si el personal brigadista y de seguridad te dan la señal “ESTÁMOS EVACUANDO EL EDIFICIO”:
  • Recoge tu mochila, bolsa de mano o laptop.
  • En el área de cajas donde se maneja efectivo y valores, asegura éstos y cancela el servicio.
  • Cierra de inmediato los quemadores y hornillas, así como la llave de paso de gas o de algún fluido inflamable. Si es posible cierra la llave principal del surtidor general.
  • Si existen visitantes en el área, pídeles que desalojen el edificio en forma ordenada y sigan las instrucciones de los brigadistas o personal de seguridad. 

¿Qué hacer después de la evacuación?
  • Al término de la evacuación, sólo podrán ingresar a los edificios personal calificado para hacer una inspección de la zona o área interna del edificio, seguidamente informarán si ya puedes ingresar.
  • El ingreso sólo podrá ser, después de la inspección.
  • Al reanudar el servicio, podrán ingresar ordenadamente. 


"Tu seguridad, nuestro compromiso"


lunes, 6 de julio de 2015

Prevención de accidentes relacionados al uso de montacargas


Es muy común que los montacargas muevan tarimas con productos paletizados y emplayados alrededor de las instalaciones.

Hay miles de accidentes cada año para el personal que está a pie en las empresas industriales ocasionadas por los montacargas.

La buena noticia es que este tipo de accidentes puede reducirse considerablemente (incluso eliminar) cuando la seguridad del peatón se convierte en una prioridad en las instalaciones y existe un programa integral de seguridad. 

El enfoque general no tiene por qué ser excesivamente complicado, de hecho, existen muchas similitudes con los principios de seguridad de los peatones de vehículos que nos son familiares en nuestra vida cotidiana en las calles.

Entender los peligros de los montacargas

Evitar un accidente es un objetivo de todos los peatones y operadores de los montacargas, ya sea dentro o fuera de una instalación, sin embargo, las colisiones entre peatones y vehículos, en este caso, los montacargas, no son los únicos peligros. 
Hay otra: las cargas que pueden caer de los racks o el mismo montacargas. Imaginar las consecuencias potenciales para un peatón en la bodega cuando una carga se cae de un montacargas no se requiere mucha imaginación. 
Un peatón nunca debe tomar un “atajo” al pasar debajo de una carga suspendida, no importa cuánta prisa tenga. Entonces, también, existe el peligro de caída de peatones, que puede resultar cuando los peatones se suben a las horquillas o uñas del montacargas o de cuando la gente se transporta sobre el montacargas en un lugar que no es el asiento del conductor.


Dirigir el tráfico peatonal

Pasillo con carriles de seguridad identificados para montacargas y peatones

En las instalaciones deben de existir pasos peatonales bien identificados. Siempre que sea posible, se recomienda que haya zonas exclusivamente peatonales. En aquellas áreas donde el tráfico peatonal y montacargas deben coexistir, carriles pintados se puede utilizar para establecer claramente por dónde deben de transitar los peatones y por dónde los montacargas. 
Tales vías se pueden hacer más eficaces mediante el uso de pintura especial de piso que advierten que los montacargas operan en los alrededores, así como por el uso de letreros que indican a los peatones a estar atentos. Las barreras físicas, como barandales o rejas a lo largo del lado exterior de vías peatonales, proporcionar una medida adicional de protección.

Requisitos del peatón

Al conducir un automóvil es común de vez en cuándo tener que frenar súbitamente, pero los montacargas no están diseñados para ese tipo de parada súbita, dado el contrapeso trasero y la consideración práctica de que una interrupción en el movimiento de forma repentina puede causar la carga se vuelva inestable. 
Otra característica de los montacargas que los peatones pueden no estar conscientes es el amplio arco que la parte trasera del equipo hace al girar y, además, debido a la dirección trasera, la parte posterior puede pivotar alrededor sorprendentemente rápido.
Los peatones deben mantener una distancia respetuosa al estar cerca de estos equipos. De este modo, los peatones dependen en gran medida de la visión y la audición, sin embargo, esas facultades tienen sus límites y en ambientes industriales se pueden ver disminuidos considerablemente debido al ruido y otras distracciones.
Los peatones deben ser conscientes de las intersecciones y esquinas ciegas. Deben buscar la presencia de espejos convexos como una ayuda visual. 
Los peatones también deben permanecer sensibles a las luces parpadeantes del montacargas, especialmente aquellos que indican que la carretilla se mueve en reversa. 
Es importante que el personal de piso use ropa de alta visibilidad para ayudar a los montacarguistas a evitar accidentes.
Dependiendo de cómo se alimentan, los montacargas generan diferentes niveles de ruido, por lo que los peatones no deben utilizar la ausencia de ruido en la creencia de que los montacargas no están cerca. Los montacargas eléctricos son extremadamente silenciosos, lo cual es bueno, pero pueden sorprender al personal que está a pie en una fábrica con mucho ruido.

Aunque todos los montacargas están equipados con claxon y muchos están equipados con alarmas que suenan constantemente mientras el montacargas está en reversa, compiten contra otros ruidos ambientales, por ejemplo, los realizados por las maquinarias y otros equipos en las plantas. La audición de los peatones, o al menos la capacidad de percibir la presencia de un montacargas por su sonido, puede ser aún más comprometida por el requisito de equipo de seguridad auditivo como los tapones para los oídos. Para complicar aún más las cosas tenemos el fenómeno de la habituación: un peatón se vuelve tan acostumbrado a los ruidos de fondo que parte de él es inconsciente de otros sonidos que pueden alertarlo de peligro.



Requisitos para los operadores de montacargas

Al igual que el conductor de un coche, el conductor de un montacargas debe estar consciente del daño que puede infligir a un peatón en caso de un accidente. 
Un conductor diligente no deben depositar una confianza total en los dispositivos relacionados con la seguridad mencionadas en los párrafos anteriores, sino que el conductor siempre debe estar dispuesto a ceder el derecho de vía y estar atento, independientemente de que los peatones están siguiendo las prácticas recomendadas. Más que eso, el conductor debe ser siempre cínico, esperando a los peatones a hacer las cosas mal.

Y siempre que sea necesario, un conductor de montacargas debe recurrir a la comunicación personal. En primer lugar, el conductor debe tener la seguridad de contar con la atención de los peatones. Una forma segura y efectiva de llevar esto a cabo es hacer contacto visual sostenido. 
Después de eso, el conductor debe utilizar cualquier combinación de las palabras, los gestos y las señales necesarias para comunicar lo que se le pide a la persona que va a pie. Por último, el conductor no debe mover el montacargas hasta que el peatón haya cumplido con las indicaciones.

Implícito en todo lo anterior es que el conductor mantenga una visión clara, independientemente de la dirección de desplazamiento, por ejemplo, si la altura de la carga obstruye la vista delantera del conductor, el conductor debe desplazarse en reversa. Nunca debe de conducir a ciegas. 
Si el entorno lo requiere, el conductor debe bajar del montacargas para asegurarse de que el área está despejada y es seguro el tránsito. Además, el conductor debe solicitar la ayuda de un “observador” cuando sea necesario para proporcionar instrucciones de dirección y de mantener alejados a los peatones.

Una empresa segura, es una mejor empresa


La seguridad de los peatones es un componente vital de cualquier programa de seguridad en una planta.
Además de la pérdida de tiempo y la pérdida de producción, la prevención de accidentes de montacargas construye espíritu de equipo en una instalación. 
La seguridad peatonal debe contar con la participación y aprobación de la administración de las instalaciones. 
En cualquier empresa tanto los trabajadores como los visitantes a las instalaciones siempre agradecen la preocupación de los altos mandos por la seguridad.

"Tu seguridad, nuestro compromiso"

lunes, 9 de marzo de 2015

Factores de seguridad para los equipos de grúas.

Los equipos de elevación son eficaces para el transporte aéreo de materiales o vehículos de gran tamaño de un punto a otro. Sin embargo, un equipo de grúa también tiene el potencial de ser peligroso cuando no se toman en cuenta las debidas precauciones. 

La Administración de Salud y Seguridad Ocupacional de EE.UU. tiene normas de seguridad para minimizar los riesgos de los equipos de grúas.


Capacidad- Los equipos de grúas pueden llegar a ser peligrosos cuando la capacidad máxima de peso es superada por los materiales que se están levantando. Para eliminar este tipo de riesgo, los operadores de las máquinas deben inspeccionar el equipo de elevación para determinar cuál es la capacidad máxima y asegurarse de que los materiales se encuentren en un peso seguro.

Condición- Una grúa que se encuentra en mal estado plantea riesgos para la seguridad, ya que expone a los trabajadores a la posibilidad de que el equipo elevador no funcione correctamente. Antes de utilizar el montacargas, asegúrate de que el equipo esté en buenas condiciones y esté libre de daños, de un desgaste severo o de piezas rotas.



Protección personal- Los trabajadores que operan o trabajan en una zona aledaña a los equipos de grúas deben utilizar protección personal adecuada para evitar lesiones. Los cascos son esenciales para las zonas de construcción, sobre todo cuando se trata de trabajar en entornos en los que los materiales pesados ​​son levantados por encima.

Operación- Para operar los equipos de grúas se requiere que los trabajadores presten una atención estricta a la maquinaria. Deben asegurarse de que los materiales que se estén levantando estén siendo observados en todo momento para que el equipo no colisione con otras estructuras.

"Tu seguridad, nuestro compromiso"












sábado, 17 de mayo de 2014

Aspectos de Seguridad en Grúas Autopropulsadas (parte3)

DESMONTAJE DE LA GRÚA

Una vez concluidos los trabajos a realizar es muy importante el desmontaje de la grúa móvil. Se deben seguir
todas las indicaciones y medidas de seguridad previstas por el fabricante.
En especial:
1. Retraer la pluma y colocarla en posición cero grados.
2. En caso de desmontaje del plumín, se usará arnés de seguridad, cables y cuerdas guías de seguridad
para evitar los giros involuntarios del plumín; se evitará la presencia de personas u obstáculos en el radio de giro del mismo y se seguirán todos los pasos recogidos en el manual del fabricante.
3. Se recogerán los estabilizadores individualmente y se embulonarán y asegurarán correctamente.

Controles a efectuar antes de abandonar el lugar de trabajo (despiece o cuadro informativo)

– En la cabina del gruísta:
• El conjunto giratorio con el chasis está bloqueado.
• El indicador de dirección de marcha se encuentra en posición neutra.
• El freno de estacionamiento está bloqueado.
• Las puertas y ventanas están cerradas.
– En la cabina del conductor:
• El bloqueo de la suspensión de ejes está desconectado.
– En la grúa:
• Los cilindros de apoyo están retraídos completamente.
• Las placas de apoyo están en posición de transporte y aseguradas.
• Los largueros corredizos están retraídos completamente y asegurados.
• Los bulones están asegurados (estén o no en uso).
• Las escaleras (si las tuviese) para el montaje se han asegurado.
• Los calzos, placas de reparto están asegurados en sus soportes.
• La pluma telescópica se encuentra completamente retraída y depositada.
• Las cajas de mando de ambos lados de la grúa están aseguradas.
• El cable de elevación se encuentra recogido y el gancho anclado de forma segura al perno de acoplamiento
de maniobra.

Controles a efectuar después de la jornada de trabajo (despiece o cuadro informativo)

– Al abandonar la grúa móvil, el conductor debe inmovilizar el vehículo, de tal manera que le sea imposible
ponerla en funcionamiento a una persona no autorizada.
– Las puertas y ventanas quedarán bien cerradas.
– Se limpiarán y secarán todas las manchas o restos de aceite o carburante sobre la grúa móvil, evitando
que el material usado para tal fin se conserve sobre la grúa (peligro de incendio, caídas…).
– Impedir que la grúa quede colocada ante pasos o escaleras de muelles, bocas de incendio..., ya que impediría la utilización de los mismos.
– Si se para en pendiente con rampa, después de bloquear el freno de mano, las ruedas o cadenas quedarán
fijadas por medio de calzos.
– Nunca olvidar quitar el desconectador de batería.
– Y, por supuesto, guardar y mantener correctamente los EPI’s.

TRABAJO CON CESTAS O CANASTILLAS

En la actualidad no existe ninguna normativa sobre el uso de cesta con grúa móvil autopropulsada. Si bien
es cierto que está prohibido el uso de las grúas para la elevación de personas, no es menos cierto que las plataformas elevadoras no son siempre útiles para ciertos trabajos.
Su uso es recomendable sólo para trabajos en altura de corta duración y cuando el uso de plataforma elevadora no sea posible.
No obstante, cuando con carácter excepcional hayan de utilizarse para tal fin equipos de trabajo no previstos para ello, deberán tomarse las medidas pertinentes para garantizar la seguridad de los trabajadores y disponer de una vigilancia adecuada.

MEDIDAS DE SEGURIDAD Y SISTEMAS DE PREVENCIÓN PARA EL EMPLEO DE CESTAS (DESPIECE O CUADRO INFORMATIVO)

Prevención en el entorno
– Ubicar la grúa en superficies en buen estado y horizontales para evitar la inestabilidad.
– Evitar el paso de personas bajo la cesta y los movimientos de materiales y personas en niveles superiores a la zona de operación de la misma.
Prevención en el equipo
– Debe poseer una chapa identificativa con sus características técnicas.
– Poseerá señalización de uso obligatorio de cinturón de seguridad y de prohibición de subir pesos superiores a los permitidos.
– Se instalarán anclajes o argollas fijas en la cabeza de la grúa (en un punto distinto de la cesta e independiente del cable de suspensión de la misma), o se colocará un estrobo adicional en la cabeza de la grúa para la sujeción del cinturón de seguridad del usuario y amarrar la línea de vida.
– Proteger contra la corrosión los elementos metálicos de la cesta expuestos a la intemperie.
– Se recomienda la instalación de bandejas portaobjetos o armarios para poder depositar herramientas y útiles de trabajo.
– La cesta llevará doble barandilla para evitar posibles atrapamientos.
– La cesta se podrá manejar desde el suelo con una cuerda para controlar su estabilidad y horizontabilidad.
Condiciones de mantenimiento
– Antes de su puesta en servicio se realizará una revisión y ensayo así como de los cables y accesorios de elevación.
– Después de su uso se revisará y limpiará.
Prevención en el uso:
manipulación de la cesta
– No se usarán en condiciones climatológicas adversas.
– No se trasladará horizontalmente la cesta con personas en su interior.
– El grupo de trabajo estará compuesto, como mínimo, de gruista y usuario de la cesta, los cuales emplearán
medios seguros para comunicarse.
Las señales usadas para la comunicación serán conocidas previamente por todos los implicados.
– El gruista nunca abandonará su puesto de trabajo mientras haya alguien en el interior de la cesta y deberá
tener las palancas de mando en posición neutra.
– No se desplazará la grúa con personas en el interior de la cesta.
– Nunca se trabajará en las proximidades de líneas eléctricas, salvo que se haya cortado la corriente y previa comunicación por escrito.
– Comprobar diariamente el correcto funcionamiento de los limitadores de la grúa.
– No se acumularán materiales pesados en la cesta.

Prevención en el uso:
instrucciones para el usuario
– Deberá garantizar que se encuentra apto para el trabajo a desempeñar.
– Deberá conocer exactamente las normas de seguridad concernientes al manejo de cestas con grúa.
– Será necesaria la utilización de los EPI´s por parte de la persona que esté en la cesta.
– Las herramientas que vayan en la cesta deberán ir convenientemente sujetas.
– Para acceder y salir de la cesta ésta deberá estar apoyada en el suelo.
– El usuario debe apoyar siempre sus dos pies sobre la superficie de la cesta, y en ningún caso se asomará o
inclinará parte de su cuerpo fuera de los límites de la misma.
– Queda totalmente prohibido el trabajo desde pasamanos, tablones o cualquier otro punto distinto del suelo
de la cesta.
– El usuario empleará cinturón de seguridad con arnés anclado a los elementos previstos.
– No se usará la cesta para subir o bajar materiales.
– Para trabajos en proximidad de líneas eléctricas aéreas, se cortará la corriente antes del inicio de los trabajos, y si esto no es posible, se emplearán protecciones individuales y medios aislantes.

DESPLAZAMIENTOS CON CARGAS

Este tipo de maniobra requiere mucha concentración y precaución por parte de las personas implicadas en la
misma. Sólo podrán desplazarse con carga, las grúas que posean tabla de carga específica para ello, siguiendo en todo momento las indicaciones del fabricante. De forma general, se tendrán en cuenta las siguientes precauciones:
– La pluma, que deberá ser lo mas corta posible, tendrá la misma dirección que la del movimiento de traslación de la grúa y, además, estar alineada con el eje de la grúa.
– La pluma deberá tener la mayor inclinación posible hacia el suelo, sin perjuicio de aumentar el radio. La carga debe estar lo más cercana posible a la grúa para evitar oscilaciones.
– Se debe mantener siempre la carga lo más cercana posible al suelo, evitando obstáculos que nos obliguen
a subir cable durante el trayecto.
– Se deben evitar paradas y arranques bruscos durante el desplazamiento.
– El terreno debe ser resistente y estar totalmente nivelado y liso.
– En el caso de grúas sobre neumáticos es muy importante mantener su presión, dimensiones y su estado
en óptimas condiciones.
– El giro de la estructura giratoria debe estar bloqueado mientras se realiza la traslación.
– Se recomienda que los estabilizadores estén extendidos y embulonados, y los apoyos bajados hasta el nivel del suelo, sin llegar a tocarlo.
– No realizar la maniobra de desplazamiento con carga llevando ésta en los plumines.

OPERACIONES CON MÁS DE UNA GRÚA

Las maniobras con más de una grúa son de gran complejidad y deben estar perfectamente estudiadas y planificadas, así como dirigidas por personal competente y con la formación y experiencia adecuadas:
– Las condiciones del suelo deben ser estables, manteniéndolo compactado y nivelado.
– El peso a elevar por cada grúa debe estar perfectamente definido y ajustarse a lo indicado en las tablas
de carga. Por ello, las labores de amarre se convierten en un punto clave del proceso.
– Todos los movimientos deben ser lentos y controlados y se deberá conocer con la mayor exactitud posible
el peso a elevar, la longitud del mayor radio, las longitudes de pluma y los ángulos de pluma.
– Los encargados de las labores de señalización y los operadores de la grúa deberán conocer exactamente
de antemano qué deben hacer y los movimientos a realizar.
– El director de la maniobra debe tener una perfecta visibilidad de la maniobra y se comunicará con los
operadores mediante intercomunicadores.
– Durante toda la maniobra, la línea definida por el gancho, la cabeza de la pluma y el centro de gravedad de la carga deberá estar siempre vertical con respecto al suelo.


Accesorios de elevación
Son elementos destinados a sujetar la carga de forma segura y a proporcionar un punto de enganche para la grúa móvil. Pueden ser cables, cadenas, eslingas de fibra, balancines o separadores, ganchos, grilletes...
Eslingas de acero
Es un elemento lineal constituido por cordones metálicos dispuestos helicoidalmente en una o varias capas superpuestas alrededor de un alma que puede ser textil, metálica o mixta. Deben ser examinados con relativa frecuencia en toda su longitud y es aconsejable que sean comprobados por un experto al menos una vez al año.
Es conveniente desaconsejar su uso en caso de:
– Rotura de un cordón.
– Cuando existan roturas o desgaste significativo en un 20 por ciento del número total de hilos de un cable en una longitud igual a dos veces el paso de cableado.
– Reducción anormal y localizada del diámetro:
• Por disminución del diámetro del cable en un 10 por ciento.
• Cuando la disminución de la sección de un cordón, medida en un paso de cableado, llegue al 40 por ciento de la sección del cordón.
– Existencia de nudos, hernias, cocas, codos, aplastamientos, deformaciones...

Cadenas
Son elementos lineales formados por eslabones (generalmente metálicos) de acceso cerrado por soldadura
o mediante forjado. Su resistencia dependerá de las características del metal utilizado (acero...), del tratamiento térmico, del estado de conservación.
Se rechazará cualquier tipo de cadenas:
– Cuyo diámetro nominal se haya reducido en más de un 10 por ciento por el desgaste...
– Cuyo estiramiento, en cualquier punto, sea superior al 5 por ciento (se medirá la longitud de la cadena y el
paso del eslabón).
– Si tiene algún eslabón dañado, doblado, aplastado, estirado, abierto, si tiene grietas y/o picaduras o si se
observa una oxidación excesiva.
Para el empleo de cualquier accesorio o modificación se seguirán las instrucciones del fabricante para asegurarnos que no disminuyen las características y, sobre todo, la resistencia del conjunto. No se acortará una cadena con nudos, argollas...; se emplearán solo ganchos acortadores adecuados.


Eslingas de fibra
Es un elemento lineal y flexible, consistente en una o varias bandas textiles de fibra sintética (las fibras naturales están casi totalmente en desuso), generalmente rematadas por anillos u ojales que facilitan el enganche de la carga al equipo elevador. Suelen estar fabricadas en poliamida o poliéster. Existe un código de colores que nos informa de la CMU de la eslinga.
Entre sus ventajas destacan el límite elástico que poseen, pues es mayor que las de cadenas o cable. Por lo que son más recomendadas para:
– Cargas momentáneas y muy fuertes.
– El momento de mayor tensión (izado). Su elasticidad evita microrrupturas en la constitución del material de
la eslinga.
Además, pesan siete veces menos que las cadenas y dos veces menos que los cables, no se deforman, no
dañan a la carga y, al ser un material más ligero, un golpe accidental a un operario es menos dañino que el ocasionado por cables o cadenas. En cambio, entre sus inconvenientes sobresale su sensibilidad a la radiación solar, pues dañan su resistencia, su posible deterioro al entrar en contacto con productos químicos o sus problemas con las abrasiones mecánicas, es decir, rozamientos, cortes…
Se rechazará una eslinga de fibra cuando existan:
– Cortes (más del 10 por ciento de su anchura, longitudinales...).
– Abrasiones (desgastes, raspaduras, bordes...).
– Deficiencias en las costuras, revestimientos...
– Daños en los anillos u ojales (fibra, metal...).
– Cualquier defecto que afecte a sus propiedades.
– Daños químicos o térmicos (cambios de color, fibras sueltas al frotar...).

Ganchos
El gancho de seguridad es un elemento que facilita el rápido enganche de cargas. Existen numerosos tipos,
pero los más comunes son los de sección trapezoidal o rectangular, salvo a nivel del piso, que es redondeado. Sólo se utilizarán aquellos que estén provistos de dispositivos de seguridad que eviten desenganches accidentales.

Grilletes
Los grilletes pueden ser rectos o de lira, variando dentro de estas dos clases, en cuanto a su bulón pasador,
que adopta los tipos roscado, taladro para poner pasador de aletas y constituido por un tornillo y su tuerca hexagonal.
A la hora de usarlos no se deberán golpear, sobrecargar ni usar como ganchos. Al roscar el bulón deberá hacerse hasta el fondo, menos media vuelta. Los estrobos y eslingas trabajarán sobre la garganta de la horquilla, nunca sobre las patas rectas ni sobre el bulón.

Balancines, separadores o pórticos
Son elementos necesarios para elevar determinadas cargas de dimensiones especiales o para el izado de
aquellas piezas que, por su propia construcción, lo requieren, evitando el roce de los estrobos con la carga.
Deben estar calculados de forma que puedan resistir el peso de la carga a izar y las tensiones de compresión a la que son sometidos. Se suelen encontrar de dos tipos: fijos y de anclajes variables.

Cantoneras
Cuando se deban realizar labores de amarre a una pieza con aristas vivas se tendrá que proteger el estrobo
o la eslinga con cantoneras preparadas a tal efecto (trozos de tubos de plástico, de neumáticos, de maderas,
de cartones, etc).

MANEJO DE CARGAS.
ESLINGADO Y ESTROBADO

A la hora de izar una carga existen varios factores esenciales a tener en cuenta: la localización de su centro de gravedad, el peso y su tamaño.
Centro de gravedad
El centro de gravedad de un cuerpo es el punto donde se puede considerar que está concentrada toda la masa del cuerpo. Para determinar el equilibrio de un cuerpo es necesario conocer su centro de gravedad, que no varía al cambiarlo de posición.
Cuanto más bajo es el centro de gravedad de un cuerpo más estable es éste. El centro de gravedad de un
objeto simétrico se halla en el centro del objeto.
Cuando un objeto no es simétrico, o se compone de materiales de distinta naturaleza, tenemos que calcular su centro de gravedad, descomponiéndolo en otros objetos cuyos centros de gravedad sean conocidos.
Peso
El peso de un cuerpo se define como la fuerza con la que es atraído por la Tierra debido a la acción de
la gravedad terrestre. El peso de un cuerpo depende del material que lo compone y de las dimensiones que
éste posee.
La estimación del peso se puede hacer calculando el volumen aproximado de la carga y multiplicando éste
por la densidad aproximada del material de que esté hecho.
Peso = Volumen (m3) × Densidad del material (kg/m3)
Una carga se puede dividir geométricamente en varias partes de las que se conoce la fórmula para calcular su volumen. Calculando el volumen de cada una de las partes por separado, sumándolos y luego multiplicando por la densidad del material podemos conseguir el peso del objeto.

EQUILIBRIO

Podemos decir que para que un cuerpo pesado esté en equilibrio es condición necesaria que se le aplique
una fuerza vertical cuya línea de acción pase por el centro de gravedad y neutralice el peso del cuerpo. Si aplicamos esto al caso de los cuerpos suspendidos tendremos los siguientes tipos de equilibrio:
– Equilibrio estable: si su CG está por debajo del punto de suspensión. El cuerpo tiende a la verticalidad cuando se le saca de ella.
– Equilibrio inestable: si el centro de gravedad está por encima del punto de suspensión. En cuanto el centro
de gravedad sale de la vertical, el cuerpo rota alrededor del punto de enganche.
– Equilibrio indiferente: si se encuentra suspendido justo por el centro de gravedad.

FORMAS DE ESTROBAR Y ESLINGAR LA CARGA

El estrobado/eslingado de una carga es una operación muy importante y delicada, ya que una mala manipulación puede dar como resultado un grave accidente.
Resulta muy difícil dar un criterio exacto para estrobar/eslingar una carga, ya que cada caso es distinto al anterior.
Lo que sí se debe cumplir estrictamente es que, a la hora de elegir los útiles de izado, éstos tengan la capacidad apropiada para el trabajo que se va a realizar. Para que la carga permanezca estable deben cumplirse dos condiciones básicas:
– El gancho debe estar en la vertical del centro de gravedad de la carga.
– Los puntos de amarre con los estrobos, eslingas o cadenas deben encontrarse por encima del centro de
gravedad de la carga para evitar el vuelco de ésta al quedar suspendida.



Tipos de eslingado

Tiro directo vertical
El peso total de la carga es soportado por una sola eslinga, por consiguiente, el peso a izar puede igualar la
carga máxima de utilización (carga de trabajo) de la eslinga.
Pulpo de eslingas
El pulpo de eslingas puede componerse de varias patas (ramales), normalmente 2, 3 ó 4.
Con un pulpo de dos patas y una carga no simétrica, el gancho de la grúa se debe posicionar sobre el centro
de gravedad de la pieza. Para ello se necesita aumentar o disminuir la longitud de las patas mediante acortadores, lo que permitirá elevar la carga nivelada.
Con un pulpo de tres patas, si los puntos de enganche no se espacían uniformemente y las patas del pulpo
no tienen igual longitud, la distribución de la carga producirá una sobrecarga en dos de las patas, manteniendo a una de ellas infrautilizada. Por ello, ante cargas desequilibradas se debe considerar que la carga es soportada sólo por dos de las patas.
En un pulpo de cuatro patas no es raro tener tres patas, o posiblemente sólo dos, soportando todo el peso,
mientras las demás sólo sujetan la carga e impiden que se incline. En estos casos, el cálculo de las eslingas se
debería hacer de forma que tres ramales puedan soportar la totalidad de la carga.
La mayoría de los fabricantes asignan la misma carga máxima de utilización (carga de trabajo) a los pulpos
de tres y cuatro patas.

Eslingado y estrobado en cesto simple y en cesto doble (abrazado)
Este método consiste en elevar una carga envolviendo la eslinga alrededor de ésta y afianzando ambos extremos de la eslinga (gazas) en el gancho (también en un grillete o argolla).
Este método no se debe usar para cargas difíciles de equilibrar, ya que ésta podría resbalarse fuera de la eslinga.

Eslingado/estrobado en cesto de envoltura doble (abrazado doble)
Mediante este método se envuelve la carga completamente y no sólo se apoya como en el método anterior. Es excelente para cañerías y tubos. Se ejerce un contacto de 360°, lo que empuja unas piezas contra otras

Eslingado/estrobado ahorcado simple y doble
Este método produce un estrangulamiento de la carga cuando ésta se iza debido al lazo formado en la gaza
de la eslinga. El simple no proporciona un contacto de 360°. En el doble, el contacto con la carga es completo, ya que la eslinga se envuelve completamente alrededor de la carga antes de que ésta se eleve. Se usa para izar bultos sueltos, como piezas tubulares

Eslingado/estrobado simple con dos ramales
Se compone de dos eslingas ahorcadas de forma simple a la carga y separadas una de otra. Esto hace a la
carga más estable. No proporciona un contacto completo con la carga, por lo que no debe usarse para izar bultos sueltos.

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jueves, 15 de mayo de 2014

Aspectos de Seguridad en Grúas Autopropulsadas (parte2)

LLEGADA AL LUGAR DE TRABAJO. 
MONTAJE DE LA GRÚA

Analizado el perfecto funcionamiento de la grúa, el gruista deberá desplazarse hasta el lugar fijado para la realización del trabajo siguiendo la normativa de circulación vigente. Una vez allí se procederá al montaje de la máquina, para lo cual se seguirán estrictamente las instrucciones del fabricante y se balizará la zona de trabajo para impedir el acceso de personas ajenas a la dirección de la obra. 
A la hora de elegir un adecuado emplazamiento deben tenerse en cuenta dos factores: condiciones del terreno y la no existencia de obstáculos en el radio y altura de trabajo.
Con respecto al primero, antes de proceder al montaje de la grúa móvil se inspeccionará con detalle el terreno de manera que la resistencia del suelo sea la apropiada para aguantar la presión. En este sentido es conveniente comprobar que el lugar elegido para situar la grúa no contenga conducciones subterráneas (tuberías, conducciones de gas…) y que se encuentre alejado de excavaciones, fosos o taludes, así como de aquellos en los que se han realizado movimientos de tierra. La distancia de seguridad a taludes y fosos se mide apartir de la profundidad de los mismos.
a) Terreno blando o terraplenado: dos veces la profundidad del foso o talud (B2 = 2×h).
b) Terreno duro o natural: la distancia debe ser como mínimo igual a la altura del foso o talud (B1 = 1×h).



En cuanto al segundo, se deben tomar los radios y alturas de 
trabajo menores posibles, siguiendo las tablas de carga aportadas por el fabricante, evitando desobedecer las indicaciones que en ellas nos encontramos, ya que pueden suponer un serio peligro para los trabajadores, como así obedecen las estadísticas. Uno de los mayores riesgos que afecta a esta parcela lo aportan las líneas eléctricas. Para una mayor seguridad, la empresa usuaria de la grúa solicitará de la compañía eléctrica el corte del servicio.
De no ser esto factible, se informará a los trabajadores de los riesgos y medidas de prevención, se protegerá la línea mediante una pantalla de protección y se señalizará la zona. Si esto no fuese posible, se deberá guardar, como mínimo, una distancia de entre 3 y 7 m (dependiendo de la tensión de la línea) desde el extremo de la pluma a la línea eléctrica (teniendo en cuenta el efecto de balanceo producido por el viento), evitando así el contacto accidental o que se produzca un salto del arco eléctrico.
Por último, se procurará usar accesorios de elevación aislantes (eslingas de poliéster...), aislar los enganches y contar con dispositivos de alarma eficaces (detectores de tensión).

SITUACIONES CON TRABAJOS PRÓXIMOS A LÍNEAS DE ALTA TENSIÓN (DESPIECE)

Una de las principales causas de accidentes en una grúa móvil autopropulsada se produce por contacto con una línea eléctrica. 

En estos casos, si usted es el conductor:

– Permanezca en la cabina y maniobre intentando que cese el contacto con la línea eléctrica.    No sea presa del pánico.
– Aleje el vehículo del lugar e impida que nadie se acerque a los neumáticos que permanezcan inflados.
– Si no le resulta posible que cese el contacto (sin provocar la rotura de la línea) permanezca en la cabina, manteniendo a las personas alejadas, hasta que la línea haya sido desconectada.
– Si el vehículo se incendia o se ve obligado a abandonarlo:
• Compruebe que no existen cables de línea en el suelo o sobre el vehículo, en cuyo caso abandonará éste por el lado contrario.
• Descienda del vehículo de un salto, evitando siempre tocar el vehículo y el suelo al mismo tiempo. Procure caer lo más lejos de la cabina, con los pies juntos y ande con los pies lo más pegados posible, dando pasos pequeños, a saltos o manteniendo un solo punto de contacto con el suelo (un solo pie) y evitando cualquier objeto que haya en la zona. No se deben dar pasos largos porque es posible que la diferencia de potencial entre ambos pies sea lo suficientemente grande como para convertirse en mortal.

Por el contrario, si está usted presente:

– Aléjese del lugar y no intente socorrer a los posibles accidentados.
– Si observa que el contacto con la línea persiste o que se ha desprendido o roto algún conductor (cable), llame a la compañía eléctrica para que desconecte la línea.
– Si hay accidentados avise a una ambulancia, solicite asistencia médica, Conozca como auxiliar a los posibles accidentados 
Si el accidente es en una línea de alta tensión:
– Acérquese sólo cuando el contacto con la línea haya cesado.Y si hay cables caídos cerca del accidentado, únicamente cuando la compañía eléctrica haya desconectado (recuerde que aunque parezca que la corriente ha cesado, volverá a los pocos minutos, pues por lo general se conecta automáticamente después de un fallo).

Si el accidente es en una línea de baja tensión:

– Si persiste el contacto o hay cables caídos podrá socorrer usando objetos aislantes (palos de madera, plásticos, guantes aislantes...).
Una vez sin tensión, se realizará la reanimación inmediatamente, se aflojarán las ropas de la víctima y se comprobará el pulso y respiración, intentando reestablecer ésta si fuese necesario y continuando hasta la llegada de asistencia sanitaria o el restablecimiento de los signos vitales.
Después de cerciorarse de que no existe peligro en la zona se procederá a la estabilización de la grúa.

PASOS PARA LA ESTABILIZACIÓN

La estabilización de la grúa se realiza mediante los estabilizadores, cuya finalidad es aumentar el polígono de sustentación de la grúa y, por tanto, su estabilidad y su momento resistente al vuelco.
Deberemos cerciorarnos de que no existe ninguna persona u objeto que pueda correr un riesgo o interrumpir el proceso de estabilización. 

Una vez comprobado se procederá a:

– Extender totalmente los largueros corredizos y, en caso de no ser posible, se extenderán teniendo en cuenta las indicaciones del fabricante respecto a la pérdida de capacidad de carga.
– No olvidar embulonarlos, ya que, en caso contrario, se produciría un desajuste de la superficie de apoyo.
– Extender los cilindros de apoyo (gatos) hasta que las ruedas ya no tengan contacto con el suelo.
– No olvidar fijar las placas de apoyo con sus correspondientes horquillas, ya que si no podrían salirse y no volver a realojarse en su posición original.
– Si el terreno es blando o inestable se usarán placas de reparto (calzos) para ampliar la superficie de apoyo y disminuir así la presión transmitida al suelo. Éste ha de ser rígido, firme y de una superficie de al menos tres veces la del plato (traviesas de ferrocarril, placas de teflón o acero...).
– El plato debe apoyar toda su superficie dentro del calzo. Éste debe estar bien nivelado, garantizando un ángulo de 90° entre la pata del cilindro de apoyo y su plato.
– Nunca calzar bajo los largueros corredizos, ya que esto acercaría el eje de vuelco al centro de gravedad de la grúa, con el consiguiente peligro de vuelco de la grúa.
– Cuando sea necesario un calzo alto, se cruzarán ordenadamente los tablones de cada capa sobre la anterior.
Por último, nos cercioraremos de la correcta nivelación de la grúa. 



En el proceso de montaje de la grúa es posible encontrar una situación determinada, el montaje del plumín (punta rebatible) y que, de no ser correctamente colocada, puede provocar accidentes de gravedad. Se deberán seguir las normas de seguridad que recoge el fabricante, pero en especial:
– Se usará arnés de seguridad (para alturas superiores a dos metros), que se enganchará en la estructura de la grúa, además del medio auxiliar adecuado (escalera manual, andamio, plataforma elevadora...).
– Retraer completamente la pluma telescópica y colocarla en posición 0º.
– Asegurar siempre todos los bulones mediante sus correspondientes seguros o clips de seguridad.
– Usar un cable o cuerda apropiados para evitar el giro involuntario del plumín durante su montaje.
– No se deben encontrar personas u obstáculos en la zona de movimiento del plumín.
– Nunca dejar completamente suelto (desembulonado) el plumín durante su montaje/desmontaje. Podría caer al suelo y provocar un accidente grave.

COMENZAR A TRABAJAR



El primer paso a realizar tras estabilizar y nivelar correctamente nuestra grúa móvil autopropulsada será el de designar, si es necesario y las condiciones de visibilidad lo requieren, a un encargado de señales, la única persona a la que el gruista deberá obedecer.

Dicha persona estará perfectamente identificada mediante brazalete o peto reflectante y deberá poseer la formación adecuada. Las órdenes serán emitidas mediante un código de ademanes que deberán conocer perfectamente tanto el encargado de maniobra como el gruista. 
Véase el código de señales más común.

El ascenso y descenso a la grúa se hará por los lugares habilitados (peldaños y asideros), utilizando ambas manos y mirando hacia la grúa, pero nunca saltando.



A continuación, el profesional deberá prestar especial atención a dos de las maniobras más importantes en una grúa autopropulsada: el izado y la descarga, que requieren normas específicas de seguridad. 

Las normas a seguir para el izado son:

1. Es esencial evitar el paso de cargas sobre personas o vehículos, acotando la zona de radio de acción de la grúa o, en caso de ser esto inevitable, emitiendo señales de aviso previamente establecidas y conocidas por el personal.
2. Se prohibirá el transporte de personas colgadas del gancho o encaramadas sobre la carga.
3. No dejar que nadie se suba a la grúa.
4. No operar con la grúa cuando la escasa visibilidad haga que la operación resulte peligrosa y extremar la precaución ante condiciones climáticas adversas.
5. Seguir las indicaciones del fabricante en cuanto a la velocidad del viento permitida para operar con la grúa.
6. Verificar que la carga está amarrada y sujeta al gancho.
7. Nunca abandonar la grúa con una carga suspendida. Si fuese necesario salir de la grúa, se bajará la carga al suelo y se detendrá el motor antes de salir de la cabina.
8. Nunca manejar la grúa desde otra posición que no sea el asiento del conductor (por ejemplo, asomándose por la ventanilla).
9. A ser posible, siempre se ha de mover la carga muy cerca del suelo.
10. Evitar oscilaciones pendulares, ya que cuando la masa de la carga es grande pueden adquirir amplitudes que pondrían en peligro la estabilidad de la máquina.
11. Nunca tirar de lado con la pluma (tiro oblicuo). Esto produciría un esfuerzo lateral, reduciéndose la capacidad de la pluma. Los esfuerzos laterales son unas de las principales causas de quiebro de la pluma por fallo estructural.
12. No intentar izar cargas ancladas al terreno, ya que podría provocar el vuelco de la grúa.
13. No levantar postes, pilotes o artículos sumergidos que puedan tener una gran acumulación de barro, sedimentos, arena...
14. Si la carga a elevar comprende piezas sueltas, hay que fijarlas de manera que no puedan caer al suelo. No izar materiales de distinta naturaleza ni izar varias cargas al mismo tiempo.
15. Durante el izado de la carga se evitará que el gancho alcance la mínima distancia admisible por el fin de carrera con objeto de no originar un desgaste prematuro de los contactos.
16. Las maniobras deberán comenzar muy lentamente, tensando los cables antes de comenzar la elevación.
17. No se deberá, en ningún caso, superar la carga máxima de la grúa ni la extensión máxima de la pluma en función de dicha carga (comprobar las tablas de carga).
18. Se aconseja el uso de cable guiador para la carga, lo que evitará movimientos involuntarios de la carga y, por consiguiente, posibles daños. 

La maniobra de descarga requiere, por su parte, las siguientes normas de seguridad:

1. Al depositar la pieza no se dejarán los útiles de izado sin tensión hasta asegurarnos de la total estabilidad de la pieza.
2. Nunca se descenderá la carga a velocidad excesiva ni se realizarán paradas bruscas durante el descenso. Esto podría provocar el vuelco de la grúa.
3. Al terminar la maniobra se reunirán todos los útiles de izado, se limpiarán y se depositarán en su lugar correspondiente.


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